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UN PASEO ANTIESTRÉS


LLega el fin de semana y el trabajo ,las  obligaciones y el calor que afrontamos diariamente, pesan sobre nuestros hombros y hacen complicado el relax y el descanso.


Una manera muy saludable de solventar este problema es disfrutar de un paseo relajante por la Sierra de Madrid, en concreto, la “Senda Ecológica de Canencia”.

Ubicada en la Sierra Norte, muy cerca de la Capital, nos ofrece la oportunidad de contemplar la característica flora de la zona a lo largo de sus 6,5 km de recorrido. No presenta ninguna dificultad y en menos de 2 horas (entre 1h y 30 minutos y 2h) es posible finalizarla, todo dependerá de las paradas que se realicen  para disfrutar y observar la belleza de la Senda.

El camino comienza en lo alto del puerto. Se puede dejar el coche en el área recreativa y cruzar la carretera, ya que la ruta se inicia en el lado contrario a la zona de aparcamiento.

Aproximadamente a medio kilómetro del inicio de la Senda se encuentra “El Mirador del Norte” que, como su propio nombre indica, es uno de los lugares desde donde se puede observar el paisaje e incluso sentarse a disfrutarlo durante unos minutos. Pasado el Mirador, el camino continúa ascendiendo lentamente y, al llegar a una bifurcación, hay que tomar el de la derecha hasta encontrar  el albergue El Hornillo, que hay que bordearlo por la izquierda continuando el camino.

A partir de este punto, se empieza a descender, siendo el camino más estrecho pero mucho más bonito, con grandes vistas a la derecha. Más tarde,  se llega a la “Chorrera de Mojonavalle” formada con el agua del Arroyo del Sestil al descender por las rocas. Se puede contemplarla perfectamnete desde abajo, o bien desde su mirador ubicado en lo alto, al que se puede acceder a través de una breve escalinata situada en el lado izquierdo.

La ruta de regreso que gira bruscamente hacia la derecha, emerge rodeada de árboles y, aunque es sencilla, destaca por su belleza. Al llegar a la siguiente bifurcación se puede alargar el paseo (si se está en buena forma)  cogiendo el camino de la izquierda o regresar de nuevo al Mirador del Norte tranquilamente por el de la derecha. Desde allí, sólo  queda la bajada hacia la carretera y la zona recreativa.

Finalizada la ruta, lo ideal para recuperar fuerzas es tomar un sabroso aperitivo en la Cafetería Violeta, ubicado en la plaza mayor de Canencia y, para culminar el día como se merece, no puede faltar saborear en el Restaurante Colorines el mejor cabrito de la Sierra Norte.


Laura Boixareu


 

Mar Barbero

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Titulada Superior en Danza Clásica y Danza Española por el Real Conservatorio, lleva más de 30 años en el mundo de la Comunicación.

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