Mika Mellark.
Firmes,y tonificados, pero amorosos…
Xènia García, fundadora y directora de Cinc Estética recomienda estos dos tratamientos de estética, no invasivos, para modelar esta zona, tan difícil de tratar
La zona interna de los brazos presenta unas características especialmente sensibles al paso del tiempo.
Se trata de un área con menor densidad de fibras de sostén y una vascularización más limitada que otras partes del cuerpo, factores que favorecen la aparición de atonía muscular, flaccidez y acumulación de grasa localizada.
Estas alteraciones afectan al contorno del brazo y se convierten en una de las principales preocupaciones estéticas, especialmente en épocas en las que prendas sin mangas, tirantes o escotes ganan protagonismo.
La sabiduría popular ha recurrido históricamente a expresiones gráficas y fácilmente reconocibles para describir distintos signos del envejecimiento.
Términos como “patas de gallo”, “código de barras” o “arrugas de collar” forman ya parte del lenguaje cotidiano vinculado ala estética.
En el caso de los brazos, y con el paso de los años la piel pierde firmeza y elasticidad, aumentando su laxitud y superficie, mientras que los depósitos grasos contribuyen a desdibujar el perfil natural del brazo. Este fenómeno es conocido popularmente como “alas de murciélago”.“
«El descolgamiento y flacidez de la parte inferior del brazo es una de las mayores preocupaciones cuando se cumplen años. Una parte difícil de tratar que impide que muchas mujeres renuncien a lucir de vestidos de tirantes y, en pleno verano, se tapen con prendas de manga larga», explica Xenia García, directora de Cinc Estética.
«Este tratamiento es ideal para aquellas personas que disponen de poco tiempo, y tienen el objetivo de tratar la celulitis, drenar y reducir contorno. “El punto fuerte de este programa es la celulitis», explica Xènia.
Se trata de la aplicación de ondas de choque, que ejercen un estímulo mecánico para estimular la lipasa, reduciendo la tención de líquidos, deshaciendo los nódulos de celulitis y activando la producción de colágeno y elastina, responsables de la firmeza de la piel.
El número de sesiones necesarias es de 6 a 8 aprox, con un mantenimiento quincenal o incluso mensual.
Además el ejercicio regular y el cuidado de la piel con productos adecuados, incluida la exfoliación, nos ayudará a mejorar esta zona.



