CRUCEROS FLUVIALES


España cuenta con medio millón de cruceristas y  la cifra aumenta cada año


Estas cifras corresponden, en su mayor parte, a cruceros marítimos, que son los que trasportan miles de pasajeros en cada barco. Pero frente a este turismo naval un tanto masivo, cada vez gana más terreno y más adeptos los cruceros fluviales. Es una forma más selecta y tranquila de navegar sobre el agua, pero de los los grandes ríos.

Las propuestas de cruceros fluviales se concentrar sobre todo en Europa. Los grandes ríos como el Sena, el Danubio, el Rin, o el Volga son los grandes protagonistas, pero también otros como el Duero, el Guadiana, el Guadalquivir, el Ródano, el Saona, el Garona, el Elba, el Loira, el Oder, el Po… y algunos de los canales franceses en barcos más pequeños.

Pero también hay propuestas más originales en ríos de otros continentes, como el Mekong en Vietnam o el Zambeze, el Chobe y el lago Kariba en Zimbabue. Como los barcos fluviales tienen poco calado, son también aptos para travesías bordeando las costas. Así, es muy popular el recorrido por las islas y costas de Croacia y Montenegro o el que recorre la Costa Amalfitana y navega de Nápoles a Sicilia.

Un crucero fluvial es el más cómodo y despreocupado medio de conocer otros países, otras formas de vivir. El hecho de recorrer Europa admirando ricas culturas, que se fueron originando al calor de las cuencas de sus ríos, es una experiencia tan atractiva como inolvidable. A bordo todo son facilidades. Se trata de unas verdaderas vacaciones a su aire deleitándose con el paisaje, charlando con los amigos y descansando.

No hay que hacer y deshacer maletas cada día y, prácticamente, no hay límite de equipaje. No hay que angustiarse para encontrar mesa en un restaurante, ni buscar transporte para ir más rápido o llegar a tiempo, no hay que estar pendiente de la seguridad. Tiene todo lo bueno de un viaje organizado, pero deja libertad al viajero para que programe su tiempo.

La mayoría de los cruceros marítimos parten de grandes ciudades europeas: París, Oporto, Ámsterdam, Moscú, Budapest, Estrasburgo… Todas esas ciudades tienen buenas conexiones aéreas con ciudades española, en muchos casos con vuelos de bajo coste, por lo que resulta cómodo y barato llegar hasta ellas y, si uno quiere, puede prolongar el viaje con estancias en ellas antes o después del crucero.

Los barcos que navegan por los grandes ríos apenas llevan unos 200 pasajeros, lo que permite mejor comunicación y convivencia con el resto del pasaje.

Los barcos que navegan por los ríos tienen poco calado y poca altura y son muy estables, ya que en los ríos, por grandes que sean, pocas veces hay movimiento en el agua. Por eso es muy difícil llegar a marearse.

Los recorridos por los ríos son siempre amenos. Se descubren pequeños pueblitos en las orillas, viñedos, castillos, monasterios y abadías… El propio tráfico del río ya es una distracción y el paso de las exclusas una experiencia interesante.

Las embarcaciones  fluviales apenas superan los doce metros de manga (y algo más de 100 de eslora), lo que apenas permite camarotes a los lados y un pasillo en el centro. Por eso todas las cabinas son exteriores, con amplios ventanales en la mayoría de los casos.

Las comidas y cenas son siempre en mesa y servidas por camareros, aunque los desayunos suelen ser buffet para adaptarse al horario que más convenga a cada uno. En la compañía CroisiEurope se incluyen los vinos, cervezas, refrescos, cafés… En muchos de sus cruceros también se sirven sin recargo todo tipo de bebidas durante todo el día.

La mayor parte de las escalas que se hacen en un crucero fluvial son en el centro de las ciudades que se atraviesan o en lugares destacados del camino: abadías, fortalezas, ciudades más pequeñas… Además el embarque y desembarque es muy rápido sin trámites de pasaportes, colas para coger los autobuses, etc.

Otras compañías que ofrecen cruceros fluviales Politours River Cruises, Panavisión Fluviales , A Rosa y Crucemundo que incluye cruceros un tanto insólitos por el Ganges en la India y el Irrawaddy en Birmania.

Una buena solución para encontrar el crucero más adecuado es acudir a especialistas, como mi Crucero Fluvial que tienen más de 12 años de experiencia y que, además de ofrecer la mayor variedad en cruceros, pueden ocuparse de hacer las reservas de vuelos, traslados, hoteles, seguros… y todo lo necesario para completar el viaje.

¡FELIZ CRUCERO!


Mar Barbero de Zubillaga


 

Mar Barbero

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Titulada Superior en Danza Clásica y Danza Española por el Real Conservatorio, lleva más de 30 años en el mundo de la Comunicación.

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