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Ese encantador novio tóxico…


¡Feliz fin de semana Readers! Hace poco recordé la desilusión que me llevé cuando me di cuenta de que la mitad de los personajes que me encantaban cuando era más joven no eran “príncipes azules” sino auténticos tarados.


Todo el mundo hemos tenido (o tendrá) 15 años en su vida, esa etapa de la adolescencia complicada y estúpida donde las hormonas están revolucionadas. Y todo el mundo hemos tenido un crush: tanto de libros, como de series, películas, cantantes, e incluso youtubers. Ese no es el problema. El problema viene cuando, como yo, creces y te das cuenta de que esos amores platónicos eran tóxicos y asquerosos. En mi caso, mis crushes solían ser personajes literarios. Me encantaba leer novelas de romance y drama adolescente y pensaba: Ay, ojalá un novio como Christian Grey. Mira, OJALÁ volver al pasado y darme un bofetón. Ni Christian Grey ni leches.  No os imagináis la decepción cuando vi que esos chicos que me habían “enamorado” eran realidad personas posesivas, celosas y tóxicas que lo que hacían era acosar a sus parejas, no quererlas. Un gran ejemplo lo tenemos con el ya mencionado señor Grey. Un tío que controla dónde está su pareja en todo momento, que la sigue y le ordena lo que debe o no debe hacer… ¿Eso es un novio? No, amiga, eso es un acosador.


Aunque, ya que estoy poniendo ejemplos, la historia que sin duda me parece una vergüenza para la literatura juvenil, es After. Voy a reconocer que me gustó en su momento, aunque su protagonista, Hardin Scott, siempre me cayó mal. Me leí el primero y fui incapaz de terminar el segundo, No solo la trama es repetitiva y pesada ( siempre igual, se acuestan, cortan, vuelven, y así durante CUATRO LIBROS) sino que además nos ha dado el mayor ejemplo de relación tóxica posible. Es terrorífico cómo alguien puede mostrar el comportamiento de ese chico como “muestra de amor”. ¡Sorpresa! Eso no es amor, es ENFERMIZO. Pero lo peor no es que esos libros existan ( que también), sino que a día de hoy muchos escritores y escritoras siguen publicando historias de ese tipo dando un mensaje terrible al público, sobre todo al más joven.

No sabéis lo que me entristece cada vez que escucho a niñas que, como yo dije en su día, quieren un novio como Hardin. Por favor, no, de verdad, eso no es romántico, no es bonito ni debería ser ejemplo de ninguna relación. Un buen novio respetará tus decisiones, te dejará espacio y entenderá cuando un NO significa NO. Si te persigue, utiliza el argumento de “luchar por ti” para no dejarte en paz y es un celoso posesivo NO ES UN PRÍNCIPE AZUL, ES UN PROBLEMA. La frase “eres mía” NO ES BONITA, es un ejemplo de posesión horrible y si alguien os dice eso deberíais huir. Ese tipo de relaciones no acaban como en los libros, chicas. Su final es mucho más macabro.

Ojalá no tuviéramos que esperar a crecer para abrir los ojos y ver a estas personas como lo que realmente son. Tengo fe en que la nueva generación de escritores, directores y artistas puedan concienciar al público más vulnerable y lanzar mensajes que de verdad puedan ayudar. Hasta entonces, cuidadito con los Hardin Scott y los Christian Grey.

Están por todas partes.


Mika Mellark.


 

Mar Barbero

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Titulada Superior en Danza Clásica y Danza Española por el Real Conservatorio, lleva más de 30 años en el mundo de la Comunicación.

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