Mika Mellark.
El arte está en el aire…
Una exposición con 14 instalaciones de gran formato firmadas por artistas internacionales como Philippe Parreno, Martin Creed, Karina Smigla-Bobinski , Rafael Lozano-Hemmer, A.A. Murakami o Hyperstudio.
Este proyecto de arte contemporáneo, comisariado por Antonella di Lullo, propone un recorrido sensorial y participativo en el que el aire y los materiales inflables se convierten en herramientas de expresión artística y emocional.
“La propia palabra euforia transmite la esencia de la experiencia y del proyecto, ya que sus tres últimas letras evocan el elemento que da vida a las obras de arte: el aire”, defienden sus creadores.
La exposición rompe la barrera entre la obra y el público, situando la interacción y el descubrimiento en el centro de la experiencia.

Lejos de ser una muestra estática, Euphoria fomenta la participación activa de los espectadores con las instalaciones y promueve una nueva forma de socialización a través del arte, explorando nuevos horizontes en el ámbito de la creación sensorial y experimental.
“La exposición explora una emoción que los artistas pretenden evocar en el público, al tiempo que encarnan un compromiso con una nueva visión del mundo contemporáneo, de la que se convierten en portavoces”.

“La exposición plantea las obras inflables no solo como medios artísticos, sino como vehículos para la interacción, el espectáculo y el descubrimiento”, apunta Antonella di Lullo, comisaria de la exposición.
Arte, ciencia y emoción es un recorrido que invita al juego y a la reflexión.

Entre las instalaciones más destacadas, el público podrá interactuar con My Room is Another Fishbowl, de Philippe Parreno, donde peces inflables de colores flotan libremente a diferentes alturas y convierten al espectador en objeto observado.
Con WORK NO. 3883: Half the air in a given space, Martin Creed llena un espacio con cientos de globos azul claro e invita a reflexionar sobre cómo la ausencia de coordenadas espaciales puede influir en nuestra percepción y sensación de control en un espacio determinado.

La dimensión participativa se intensifica con Pulse Topology, de Rafael Lozano-Hemmer, una instalación de miles de bombillas que brillan al ritmo del latido cardíaco de un participante anterior.
ADA, de Karina Smigla-Bobinski, una esfera cubierta de carboncillo que flota libremente y deja su huella en las paredes activada por los propios visitantes.

Follow Me, I Think I Know the Way, un laberinto de formas y color de Camille Walala que invita al juego; y Ovoids, del artista SpY, evoca el ritmo constante de la vida e invita a reflexionar sobre la construcción de la identidad.
Por su parte, New Spring, de A.A. Murakami, presenta un árbol que desprende burbujas etéreas llenas de niebla; y el entorno diseñado por Hyperstudio en Hyperstellar refuerza el carácter sensorial y lúdico del recorrido.

El aire como lenguaje artístico contemporáneo
Además, con el material inflable, elemento evocador de la infancia y de la cultura popular, trasciende su ligereza para convertirse en un medio de expresión sobre la transformación de la sociedad, el arte contemporáneo y las experiencias creativas.

“En un contexto en el que lo inflable está presente en ámbitos como el diseño, la arquitectura o el entretenimiento, la exposición propone una nueva lectura desde el arte, entendiendo este material como una herramienta para analizar una sociedad cada vez más marcada por lo visual, lo experiencial y lo espectacular”, asegura Antonella di Lullo.
Las instalaciones, cargadas de un gran impacto emocional y escala arquitectónica, invitan al público a sumergirse en un universo donde lo etéreo desafía lo tangible, convirtiéndose en un símbolo de libertad que supera las fronteras físicas y conceptuales.

El proyecto nace con el objetivo de redefinir la manera en que el público vive el arte contemporáneo, transformando el espacio expositivo en un lugar activo y participativo.
“La energía cultural de Madrid es el contexto ideal para acoger y potenciar esta visión, creando un diálogo natural con la ciudad y con su público”, asegura Roberto Fantauzzi, CEO y fundador de Lux Entertainment.

Desde su debut en 2021, Balloon Museum, proyecto concebido y producido por Lux Entertainment, ha logrado consolidarse como uno de los movimientos pop más aclamados.
A través de sus cuatro producciones -Pop Air, Let’s Fly, EmotionAir y Euphoria-, el museo ha colaborado con más de 60 artistas internacionales, redefiniendo la relación entre cultura, espectáculo y participación ciudadana.

Balloon Museum también está activamente comprometido con el apoyo a la producción artística, para promover e impulsar a los artistas y a la creación de nuevas obras.
La primera de sus exposiciones, Pop Air, pudo visitarse en Madrid en 2023, con una selección completamente distinta de instalaciones artísticas, que alcanzó un gran éxito de visitantes y se convirtió en una de las propuestas artísticas para todos los públicos más potentes de la temporada.


