HOGAR DULCE HOGAR

Marola Feduchi

Los tonos más dulces de Kiabi, conquistarán las casas, de la montaña a la playa, este verano


Hay un momento exacto cada verano en el que salir de casa deja de parecer un plan apetecible y quedarse dentro, de repente, se convierte en auténtico lujo.

Cuando el calor es demasiado, la idea de pasar horas bajo el sol pierde bastante encanto y lo único que realmente apetece es bajar las persianas, poner el ventilador cerca y disfrutar de esa calma lenta que solo existe en verano.

Una comida improvisada con amigos que termina alargando la sobremesa durante horas, una tarde de sofá con un libro empezado hace semanas o simplemente no hacer absolutamente nada.

Y quizá por eso el hogar también empieza a transformarse cuando llega esta época del año. Igual que el armario se llena de colores suaves y tejidos ligeros, la casa parece pedir exactamente lo mismo.

Tonos dulces, estampados relajados y pequeños detalles que consiguen que cualquier rincón transmita esa sensación de paz que tanto buscamos cuando las temperaturas suben. Porque hay algo en los colores claros que automáticamente hace que todo parezca más fresco, más luminoso y muchísimo más acogedor.

Los tonos pastel vuelven a conquistar interiores casi con la misma fuerza con la que dominan la moda.

Amarillo mantequilla, azul bebé, verde suave o rosa empolvado aparecen en ropa de cama, cojines y textiles que convierten el o la terraza en lugares donde apetece quedarse durante horas.

Además, el estampado vichy regresa dispuesto a confirmar algo que ya sospechábamos. Nunca dejó de ser buena idea. Hay algo tremendamente veraniego en esos cuadros pequeños que recuerdan a manteles de picnic, casas de campo y meriendas eternas al aire libre.

En cojines para terraza, fundas de almohada o pequeños accesorios decorativos, el vichy consigue que cualquier espacio tenga instantáneamente un aire más relajado y apetecible sin necesidad de cambiar media casa.

Y si hablamos de verano en casa, inevitablemente acabamos hablando de terrazas. Porque pocas cosas superan una mesa bonita al caer la tarde mientras todavía queda algo de luz.

Este año los manteles a rayas en amarillo mantequilla y los individuales de colores suaves se convierten en el detalle más sencillo para transformar cualquier comida improvisada en algo muchísimo más especial.

Verde menta, azul cielo, rosa pastel o amarillo vainilla aparecen sobre la mesa como si decorar bien fuese, en realidad, mucho más fácil de lo que pensábamos.

Hogar, dulce hogar!!!

Mar Barbero

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Titulada Superior en Danza Clásica y Danza Española por el Real Conservatorio, lleva más de 30 años en el mundo de la Comunicación.

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