Mar Barbero de Zubillaga.
Una historia de amor parisina escrita en diamantes
Con motivo de San Valtín, Messika y Laperouse se encuentran en un punto de alineación excepcional:260 años de historia y 20 años de modernidad unidos por un mismo instinto parisino de elegancia, movimiento y emoción.
Messika presenta un nuevo anillo My Twin Toi & Moi creado en exclusiva para Lapérouse, el legendario restaurante parisino donde la historia y el romanticismo se graban en diamantes.
Icono del art de vivre parisino, Lapérouse es célebre por la discreción de sus salones privados, un universo a la luz de las velas donde las historias de amor se desarrollan a puerta cerrada.
Fundado en 1766, bajo el reinado de Luis XV, Lapérouse ha ocupado desde siempre un lugar singular en la sociedad parisina. En 1850, bajo la dirección de Jules Lapérouse, el restaurante se convirtió en una de las direcciones más codiciadas del Tout-Paris, frecuentada por figuras como Maupassant, Zola, Hugo, Rodin o Sarah Bernhardt.
Cuenta la leyenda que, en sus salones privados, los espejos eran rayados con diamantes en el siglo XIX, cuando las mujeres comprobaban la autenticidad de las gemas ofrecidas por sus amantes; huellas aún visibles hoy e inseparables de la leyenda de Lapérouse.
La historia se prolonga hasta la era contemporánea a través de Kate Moss, amiga de la Maison, quien grabó en uno de los espejos de Lapérouse la frase “It’s 2 late 2 go 2 bed” con un anillo de diamantes, en referencia a este ritual histórico.
Es este vínculo eterno con el diamante el que Messika y Lapérouse deciden revisitar hoy.
Para la ocasión, Messika desvela una nueva variación de su diseño emblemático My Twin, creada en exclusiva para Lapérouse. Realizado en oro rosa, el anillo reúne dos diamantes de 0,60 quilates -uno talla pera y otro talla esmeralda- colocados frente a frente en una interpretación contemporánea del Toi & Moi.
Su esencia romántica reside en la unión de dos formas contrastadas que se complementan entre sí. Ambas piedras están rodeadas por un halo de rubíes, introduciendo una tensión cromática vibrante que refleja la intensidad del amor.
La pieza encarna la visión de Messika de la unión a través del contraste. El anillo lleva además un grabado exclusivo “Messika x Lapérouse”, sellando esta colaboración especial en oro y diamantes.
Retratos de Valérie Messika y Benjamin Patou, propietario y CEO de Lapérouse, marcan esta colaboración. Una escena íntima de Valérie Messika frente al espejo del restaurante evoca las historias legendarias que durante generaciones se han susurrado entre los muros de Lapérouse.
En el salón “La Boussole”, Valérie Messika graba el espejo con su anillo Concorde, un solitario de diamante de 6 quilates.
«Habla de un París de celebración y pasión que descubrí siendo joven y que sigo celebrando hoy. Con esta creación, quise entrelazar herencia y modernidad, y prolongar este gesto íntimo y simbólico: un diamante dejando su huella, como una promesa delicadamente grabada en los espejos de Lapérouse». Valerie Messika.
Este relato se prolonga a través de una serie de naturalezas muertas fotografiadas por Olivia Haudry, ambientadas en profundos tonos rojos y elementos táctiles extraídos del universo sensorial de Lapérouse.
Las composiciones exploran la intimidad, el deseo y el ritual, situando las creaciones Messika en instantes suspendidos entre elegancia y sensualidad.
