Mar Barbero de Zubillaga.
El mejor maquillaje para esta temporada…
Piel de efecto aterciopelado, mejillas sonrojadas y mirada definida: descubre las claves del look que recupera el placer de maquillarse con EcoTools.
El reinado del clean girl no desaparece: evoluciona. De las pasarelas de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid Otoño/Invierno 2026/27 a los looks que marcarán la nueva temporada.
El maquillaje recupera aquello que el minimalismo había dejado en segundo plano: pieles perfeccionadas, colorete visible y miradas enmarcadas en tonos neutros. Es el terreno perfecto para el soft glam, una estética que mantiene la frescura del maquillaje natural, pero la eleva con un acabado más trabajado.
La diferencia está en el equilibrio. Aquí nada resulta excesivo: la piel conserva su textura, el rubor aporta dimensión y los ojos ganan profundidad con marrones, topo, beige o bronce. Los tonos se funden entre sí y las transiciones apenas se perciben.
El resultado es un maquillaje que se ve, pero no pesa. Más sofisticado que el minimalismo del clean girl y alejado de la intensidad del glam tradicional, el soft glam realza las facciones sin transformarlas. Natural, sí; invisible, no.
Las 4 claves del soft glam
1. Piel de terciopelo, pero con aspecto real
Ni efecto espejo ni acabado completamente mate.
La piel encuentra el punto medio: uniforme, fresca y con un efecto aterciopelado que atenúa visualmente las pequeñas imperfecciones sin borrar su textura.
El objetivo es ese aspecto de “buena piel” en el que la luz sigue presente, pero de una forma mucho más sutil.
2. Mejillas sonrojadas que esculpen el rostro
El colorete abandona el segundo plano. Rosas empolvados, melocotones y tonos tierra envuelven las mejillas en un rubor visible que aporta calidez y dimensión.
Más que añadir simplemente color, este gesto ayuda a definir las facciones y devuelve al rostro ese efecto saludable que durante varias temporadas había quedado reducido a la mínima expresión.
3. La mirada vuelve a vestirse
Después del reinado del párpado desnudo, los ojos recuperan profundidad. Marrones cálidos, topo, beige y destellos bronce crean un ahumado ligero, sin trazos rígidos ni contrastes excesivos.
Las pestañas parecen más densas y la mirada gana intensidad sin perder naturalidad. Una evolución del ojo neutro que demuestra que volver a maquillar no significa volver al exceso.
4. El verdadero lujo está en que nada se note demasiado
La clave está en las transiciones: una base que parece desaparecer sobre la piel, un colorete sin bordes evidentes y sombras que se mezclan hasta resultar casi imperceptibles.
Ningún elemento compite con el resto. Todo funciona en conjunto para conseguir un rostro armonioso y cuidado, con ese acabado impecable que parece no requerir esfuerzo.
¿Cómo conseguir el soft glam? Los accesorios marcan la diferencia
En el soft glam, tan importante es el maquillaje como la forma de trabajarlo. Conseguir una piel uniforme, un rubor integrado y una mirada sin cortes visibles requiere precisión y, sobre todo, unas buenas brochas.
Por eso, EcoTools propone dos sets de accesorios para recrear los códigos del look y conseguir un acabado impecable.
