Mar Barbero de Zubillaga.
El día del amor ya no es lo que era…y Morrison lo sabe!
San Valentín está a la vuelta de la esquina.
Ese día marcado en rojo en el calendario en el que el amor se celebra a golpe de flores, cenas, joyas y regalos cuidadosamente elegidos… casi siempre para otros.
Durante años, la narrativa ha sido clara: demostrar amor implica consumir, invertir, regalar. Y hacerlo siguiendo unas reglas no escritas que dictan cómo, cuánto y a quién debemos querer.
Pero algo está cambiando. En un momento en el que cuestionamos más que nunca los códigos establecidos, también en la moda, aparece una nueva forma de entender esta fecha tan simbólica. Una que se aleja del romanticismo impuesto y se acerca a una idea mucho más honesta: la del amor propio. Y ahí es donde entra Morrison con su nuevo concepto y drop especial: San’t Valentín.
“Más que nunca, creemos que regalarnos a nosotros mismos es un acto más honesto que seguir una idea impuesta del romance”.
Con esta frase como punto de partida, Morrison lanza una campaña que no solo propone productos, sino una reflexión.
Porque el Día de San Valentín, tal y como lo conocemos, ha dejado de ser una celebración espontánea del amor para convertirse en un ritual de consumo perfectamente orquestado.
San Valentín nace precisamente para romper con eso. Para cuestionar la obligación de regalar y reivindicar la libertad de elegir. Hoy, la decisión más genuina no es regalar por compromiso, sino mirarte a ti y preguntarte qué te apetece, qué necesitas, qué te representa. Y hacerlo sin culpa.
Lejos de los regalos previsibles, Morrison presenta una selección de piezas que funcionan como una declaración de intenciones.
Sneakers y prendas que no entienden de fechas concretas ni de amores de un solo día, sino de estilo real, cotidiano y duradero. Diseños pensados para acompañarte en tu rutina, en tus planes improvisados, en tu forma de estar en el mundo.
Morrison no niega el amor romántico, pero sí lo libera de la obligación y nos recuerda que el amor más constante, y quizá el más olvidado, es el que tenemos con nosotros mismos.
FELIZ SAN VALENTIN
