ARTE Y NATURALEZA


El arte es un arma poderosa para la protección del medio ambiente


El Real Jardín Botánico, situado en la milla cultural de Madrid, está gestionado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y durante todo el año organiza jornadas y exposiciones, también de carácter divulgativo.

En esta ocasión, con la colaboración de la galería The Art Gallery, del el 8 de febrero al 13 de abril, ofrece una nueva actividad cultural: la exposición de pintura El Bosque, un lugar; en el Invernadero de los Bonsáis. El trabajo de la pintora madrileña Begoña Ramos nos espera en el Invernadero de los bonsáis con sus cuadros inspirados en paisajes frondosos y llenos de vida.

Óleo, acrílico y barniz, con óxidos y fundidos, recrean un mundo mágico en el Real Jardín Botánico. Las luces y las sombras nos conducen más allá del dibujo y nos hablan de inmensidad, de soledad y de silencio; o de sol y de espacios umbríos… Sus volúmenes, casi táctiles, aúnan el virtuosismo y la perfección de los detalles con la abstracción que recrea las atmósferas. Cada pincelada está perfectamente dirigida a captar y mostrar la exuberante naturaleza. Begoña Ramos es una pintora madrileña que desmaterializa el realismo para colmarlo de poesía. Su línea de trabajo EL BOSQUE, UN LUGAR es, sin duda, una de sus expresiones más personales.

Además, todos los sentidos se darán cita en el real Jardín Botánico, pues la aromaterapia también estará presente.

La experta en Biocosmética, Yolanda Muñoz del Aguila, ha creado un perfume único que nos envolverá y nos ayudará a llegar al bosque siguiendo nuestro olfato.

LA NATURALEZA DEL PERFUME “Los olores son más seguros que los sonidos o las imágenes, para quebrar los hilos del corazón” Rudyard Kipling

Utilizando los principios de la Aromaterapia Científica y con aceites esenciales puros y naturales que provienen directamente de las plantas, la aromatóloga nos descubre en la exposición del Invernadero de los Bonsáis la auténtica naturaleza del perfume, la sinfonía de aromas de notas altas, medias y bajas que crean una sinergia única y exclusiva. Los olores nos ayudan a evocar las emociones.

Nuestro olfato está directamente conectado con el sistema límbico y, por lo tanto, las fragancias nos trasladan sin filtros directamente al corazón de los recuerdos. El término filosófico japonés “Shinrin Yoku” se traduce como “Baño de Bosque” y resume el bienestar de la emoción que provoca pasar tiempo en comunión con la naturaleza. Entrar en el bosque es sumergirnos en su perfume: el embriagador aroma de los árboles, de las flores… Nuestro olfato nos ayuda a identificar y dar nombre a todas las sensaciones. Y descubrimos la lluvia en el olor de la tierra mojada presintiendo la humedad mucho antes de ver las gotas de agua. Un perfume, no es sólo un cosmético, es mucho más: en su aroma confluyen las sinergias del ser.

 ¡Ven al bosque en el Real Jardín Botánico de Madrid!

 


Mar Barbero de Zubillaga


 

Mar Barbero

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Titulada Superior en Danza Clásica y Danza Española por el Real Conservatorio, lleva más de 30 años en el mundo de la Comunicación.

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