Mazy.
Respirar es lo primero que hacemos al nacer y, paradójicamente, una de las cosas que peor hacemos a lo largo de nuestra vida
Cada día realizamos cerca de 20.000 respiraciones, casi siempre en piloto automático, sin prestar atención a un gesto que resulta mucho más decisivo de lo que imaginamos. Porque sí: respirar mal es más habitual de lo que pensamos.
Aunque cueste creerlo, una gran parte de la población apenas utiliza un 30 % de su capacidad pulmonar.
Una respiración superficial que termina pasando factura al cuerpo y a la mente. “La carencia de oxígeno se manifiesta en forma de estrés, fatiga, dolores de cabeza y falta de sueño e irritación”, señala Rubén Sousa, instructor avanzado en respiración y colaborador de la app de meditación Petit BamBou.

Lejos de ser una percepción aislada, la evidencia científica respalda esta realidad. Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y publicado en la revista Gait & Posture confirma que los patrones respiratorios ineficientes están directamente relacionados con desequilibrios posturales y alteraciones en el movimiento, subrayando el impacto real que la respiración tiene en nuestro bienestar diario.
Respirar es automático, sí. Pero hacerlo bien, no tanto. La mayoría de las personas comete errores respiratorios a diario sin ser consciente de ello.
¿Cómo deberíamos respirar realmente? ¿Cuáles son los fallos más habituales? Según Rubén Sousa, hay tres errores clave, fáciles de identificar y mucho más comunes de lo que imaginamos.
- Respirar por la boca.
- Respirar de forma superficial, desde la parte alta del pecho.
- Respirar demasiado rápido.

¿Podemos reaprender a respirar?
La respuesta es sí: la respiración funcional trabaja a nuestro favor y nos mantiene en equilibrio. Es la respiración con la que nacemos, pero que a menudo se deteriora con el paso del tiempo por el estrés, el sedentarismo o los malos hábitos.
Redescubre tu respiración es el nuevo programa de Petit BamBou, desarrollado junto a Rubén Sousa, que propone un entrenamiento progresivo en respiración funcional. A lo largo de ocho sesiones, el programa invita a reconectar con la respiración, reeducarla y convertirla de nuevo en una aliada del bienestar físico, mental y emocional.
Porque respirar bien no es solo una técnica: es un acto de presencia, una forma de volver al cuerpo y reconectar con lo esencial.

