SWAN BY CAROLINA

Mika Mellark.

El músculo se convierte en el gran objetivo wellness femenino, y no faltan razones para ello


Hubo un tiempo en el que el wellness quería que fuésemos pequeñas. Más ligeras, más finas, más discretas físicamente… El cuerpo ideal parecía ocupar poco espacio, pedir poca comida y cansarse en silencio.

Ahora, la conversación ha cambiado de dirección.

El músculo se ha convertido en el nuevo objeto de deseo del bienestar contemporáneo. No desde la lógica culturista de los años 90 ni desde la hiperestética gymbro de TikTok, sino como una cuestión de supervivencia biológica, energía, movilidad y envejecimiento saludable.

Carolina López-Tejero, psicóloga certifica en yoga y pilates, coach nutricional y fundadora de Swan by Carolina, nos explica las claves de este giro cultural.

La nueva aspiración wellness ya no es únicamente ‘verse bien en verano’. Es poder levantarse del suelo con agilidad a los 70, mantener densidad ósea durante la menopausia, evitar caídas, sostener la postura frente a diez horas diarias de pantalla y conservar autonomía física el mayor tiempo posible. En otras palabras, el músculo ha dejado de ser decorativo.

LA CIENCIA LLEVA AÑOS AVISANDO

Según el informe anual de tendencias fitness del American College of Sports Medicine (ACSM), uno de los más influyentes del sector, el entrenamiento de fuerza tradicional vuelve a situarse entre las principales tendencias globales para 2026.

La nueva aspiración wellness ya no es únicamente ‘verse bien en verano’. Es poder levantarse del suelo con agilidad a los 70, mantener densidad ósea durante la menopausia, evitar caídas, sostener la postura frente a diez horas diarias de pantalla y conservar autonomía física el mayor tiempo posible. En otras palabras, el músculo ha dejado de ser decorativo.

“La fuerza muscular permite literalmente movernos por el mundo. Cuando perdemos esa capacidad, empieza la fragilidad”, explicaban los investigadores.

Pero, por qué el músculo importa especialmente a partir de los 40?

El cardio ha ocupado el centro del imaginario fitness femenino durante décadas. Correr, sudar, ‘quemar’… El músculo, mientras tanto, seguía asociado culturalmente a lo masculino o a ciertos nichos deportivos. Hoy, esa percepción empieza a desmoronarse.

EL FIN DEL ENTRENAMIENTO COMO CASTIGO

Hay otro matiz interesante. El nuevo culto al músculo no necesariamente glorifica cuerpos extremos.

De hecho, cada vez más expertos cuestionan la estética hipertrofiada asociada a ciertos modelos fitness contemporáneos.

La nueva fuerza wellness se parece más a un cuerpo resiliente. Un cuerpo que responde, sostiene y no vive agotado. También un cuerpo menos inflamado.

“El entrenamiento excesivamente agresivo puede disparar cortisol y empeorar el estrés sistémico en muchas mujeres”, señala López-Tejero. “Por eso estamos viendo un interés enorme por modelos de entrenamiento más inteligentes, donde la fuerza convive con movilidad, respiración, control postural y recuperación.”

LA ERA DE LA FUERZA CONSCIENTE

Disciplinas híbridas como las que propone Swan by Carolina encuentran un terreno especialmente fértil entre las tendencias actuales. Métodos que combinan fuerza, alineación corporal, equilibrio y conciencia física están ganando terreno frente a entrenamientos puramente explosivos o centrados únicamente en la quema calórica.

El músculo ya no representa dureza. Representa capacidad de sostener la vida cotidiana sin romperse por el camino. Quizá eso explique por qué, poco a poco, se está convirtiendo en el gran objetivo wellness de nuestra era.

Mar Barbero

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Titulada Superior en Danza Clásica y Danza Española por el Real Conservatorio, lleva más de 30 años en el mundo de la Comunicación.

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