FUTURO INFLUENCER

API. Agencia Prensa Internacional

El futuro de la influencia se convertirá en el futuro del marketing digital de lujo


Alrededor del 8% de las ventas de lujo se realizan en línea, donde la autenticidad del ‘influencer’ se posiciona como el principal eje estratégico para ganar clientes y generar ventas.

¿Conoces realmente el poder del fenómeno ‘influencer’ a día de hoy?  ¿Sabías que el 43% de los adultos a nivel mundial, con España en los primeros puestos, siguen a estos perfiles en redes sociales? Su futuro es más prometedor de lo que se puede llegar a imaginar, incluso estudios que exploran las tendencias emergentes y los enfoques estratégicos alertan a las marcas de ser un ingrediente clave de cara al próximo año. Una auténtica revolución que ha venido para quedarse, y más aún si hablamos del porvenir del marketing digital.

En 2022 el futuro de la influencia será, más que nunca, el futuro del marketing digital y del universo de las marcas. Solo aquellas personas que admitan esta premisa y remen a favor de esta corriente serán las que marquen la diferencia” asegura Cayetana Vela, socia fundadora de Luxurycomm, agencia pionera en estrategias digitales para marcas de Lujo y Premium donde el marketing de influencia es uno de sus pilares fundamentales. Y todo ello, impulsado por el poder de los nuevos reinos virtuales en las experiencias de compra.

El mundo del lujo distinguido por su exclusividad y estatus, algo que en un primer momento podía resultar incompatible con su presencia en internet, resulta totalmente infundado y antagónico.

Lo cierto es que Internet ha ganado fiabilidad con el paso del tiempo, algo que además la propia plataforma ha llevado a demostrar la calidad de los productos y exclusividad de las marcas individuales.  Los clientes premium encuentran en este viaje de compra beneficios más allá de los que ofrece una experiencia convencional (fidelidad, grupos de miembros privados en línea…), y gran parte de ellos pertenecen a las últimas generaciones.

“La Generación Z será responsable de casi la mitad de las ventas de las marcas de lujo en los próximos años, quienes además pasarán gran parte de su tiempo haciendo compras en línea” asegura Cristina Quesada, socia de Luxurycomm.

Todo ello se construye en base a unos elementos fundamentales con un eje principal: el cuidado del entorno digital en el que entran en juego el poder de las estrategias digitales como el SEO, la creación de un contenido atractivo y actualizado a través de la página web, el impulso del contacto por correo electrónico, la importancia del formato smarthphone como principal vía de tráfico, pero sobre todo, el foco puesto en las redes sociales.

“Las marcas de lujo están invirtiendo sumas de dinero mucho mayores en estas nuevas formas de marketing de cara a aumentar las ventas y ampliar su grupo demográfico objetivo. De hecho el ROI de una campaña aumenta favorablemente con la participación de influencers” , Rebeca Muinelo, directora de Marketing de Influencia de Luxurycomm.

Las redes sociales son un auténtico escaparate para las marcas, las cuales han encontrado la vía más efectiva para que mediante rostros que se hacen virales se muestren los productos de forma más cercana y accesible. Un aumento de la visibilidad y del brand awareness  de las marcas a través del formato por excelencia de esta nueva era.

María Pombo, Laura Escanes o Ibai Llanos son auténticos  tornados de las redes sociales, considerados entre las 10 personas más influyentes en base a su audiencia, engagement y calidad de las conversaciones, y por lo que son todo un atractivo para las marcas de cualquier sector.

Sin embargo, su poder de conversión va más allá de una buena imagen. “No todos consiguen tener el mismo engagement y llegar al mismo números de personas” explica Rebeca Muinelo. La calidad de los contenidos es vital para conseguir un buen trabajo.

Si por algo un ‘influencer’ cala entre su comunidad, es por la autenticidad de su contenido. “Las marcas deben acostumbrarse a que los influencers sean co-creadores de experiencias junto a ellas, no meros prescriptores de contenido” – afirma Cristina Quesada.

No todo vale. Es por ello que se debe identificar a las personas y plataformas adecuadas, afines a sus valores y que sean embajadores directos de la marca. Al fin y al cabo un ‘influencer’  va a ser quien, de algún modo, lleve los productos al cliente final.

Mar Barbero

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Titulada Superior en Danza Clásica y Danza Española por el Real Conservatorio, lleva más de 30 años en el mundo de la Comunicación.

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