MAMINAT, TOALLITAS ECO


La mayoría dicen que son desechables y no dañan el medio ambiente…


Sin embargo, aunque son suaves y perfumadas, las toallitas son un peligro para el planeta.

La cloaca es la boca del gran monstruo que habita en las ciudades y que recoge todo el desperdicio que nosotros tiramos por el inodoro. A pesar de que empezamos a tomar conciencia de que no todo es apto para dejarlo caer por “ahí”, seguimos creando malos hábitos, tales como deshacernos de las toallitas húmedas y tirar de la cadena.

Las mujeres lo hacemos con frecuencia con las toallitas desmaquillantes, sobre todo si leemos en el envase que son desechables. La realidad es que ni se disgregan ni son biodegradables y por el contrario, su impacto medioambiental es muy elevado.

Un estudio de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) hace pocos años, se centró en el impacto ambiental del uso estos productos y comprobó que “después de dos días sumergidas en agua, agitándolas constantemente, su porcentaje de desintegración no llega al 40% en el mejor de los casos, frente al 95% del papel higiénico (que además se deshace en media hora). Esa resistencia a la desintegración se explica por el entramado de fibras, diseñado para conseguir un producto resistente y consistente, que combina celulosa con fibras sintéticas, que a la larga son también contaminantes”

De hecho, según la OCU, “tampoco son biodegradables, pues permanecen en el ecosistema mucho más que el papel higiénico convencional. Los propios ingredientes de las toallitas retrasan la descomposición de las fibras naturales”.

La alternativa más saludable para limpiar el rostro en momentos puntuales, son las toallitas reutilizables y ecológicas de Maminat. Estas retiran el maquillaje, limpian y secan el rostro, con la ventaja de que se pueden meter en la lavadora o lavar a mano y volver a utilizarlas las veces que se desee.

Cada pack consta de 4 toallitas con dos texturas diferentes: por un lado es de tela y por el otro de rizo. Además, fomenta el comercio justo ya que este producto de Maminat ha sido elaborado y tejido por las mujeres que acuden a uno de los talleres ocupacionales de Mil.una Sagunt (un proyecto social de las Obreras de la Cruz. Mujeres en situación de pobreza, cuya mayoría han sido maltratadas o pertenecen a minorías étnicas.

Modo de uso: aplicar el producto desmaquillante habitual sobre la toallita y pasarla suavemente por el rostro.

Lo ideal, destaca Natalia Olmo, creadora de Maminat, “es tener unas 12 unidades. De este modo, si pones lavadoras 1 ó 2 veces a la semana, siempre tienes tus pañitos listos”.

Una gran idea que cuida nuestra piel y nuestro entorno.


Mar Barbero de Zubillaga


 

Mar Barbero

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Titulada Superior en Danza Clásica y Danza Española por el Real Conservatorio, lleva más de 30 años en el mundo de la Comunicación.

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