OLYMPIA’S WONDERLANDE DE LANCOME


Olympia Le-Tan es la creadora preferida de todos los fashionistas parisinos que adoran su estilo ultra-femenino, lleno de detalles estrafalarios, y, sobre todo, de  colores super alegres.


Esta temporada, Olympia Le-Tan, es la invitada de honor de Lancòme y crea una colección inédita hecha a su imagen y semejanza, Olympia’s Wonderland.

Esta excepcional colección cápsula supone el último capítulo de una larga historia de colaboraciones entre Lancôme y el mundo de la moda. Alber Elbaz, Yiqing Yin, Jacquemus, Alexander Vauthier, Anthony Vaccarello y Julie de Libran para Sonia Rykiel… Diseñadores que han expresado su visión de la belleza y del maquillaje a través de proyectos singulares en colaboración con Lancôme.

La colección Olympia’s Wonderland es el reflejo de lo que une a Lancôme y Olympia Le-Tan: un amor desmesurado por el color, una femineidad sin remordimientos y un chic parisino decididamente poco convencional.

Olympia Le Tan

Olympia Le-Tan fundó su propia marca en 2009. Su universo de gran colorido destaca por la complicidad de dos opuestos: el lado sexy de las pin-ups de los años 40 y 50, asociado con la ingenuidad de la infancia. Glamurosa y, sin embargo, divertida.

Su pasión por el bordado, aprendido de su abuela, la llevó a diseñar un accesorio que se convirtió rápidamente en el centro de todas las conversaciones: un bolso minaudière bordado a mano que imita a las portadas de los libros antiguos. Iconos de la moda y actrices célebres cayeron inmediatamente en el hechizo… Y la colección prêt-à-porter que lanzó en 2012 obtuvo el mismo éxito.

Aficionada a las barras de labios de color rojo intenso y a las pinturas de uñas atrevidas, Olympia Le-Tan firma para  Lancôme una colección personalizada con sus referencias neo-vintage. Y en la que el protagonismo es para su color fetiche: el rosa, ¡apasionadamente!

Una colección única en perfecta armonía con su tiempo, Olympia’s Wonderland ofrece con atrevimiento tres fuertes declaraciones para los ojos, los labios y la cara.

Tres conceptos audaces que evocan las tendencias actuales de Olympia Le-Tan y Lancôme, en su estilo inimitable y propio.

  • En primer lugar, los labios empolvados. Un guiño al look del Hollywood clásico que últimamente está viviendo un importante regreso. La diseñadora amante del look vintage, gran admiradora de la barra de labios, no pudo evitar resistirse a la última generación de colores de labios perfeccionados por Lancôme, así como a su textura aterciopelada, increíblemente delicada. ¡El espíritu de los 50 con la tecnología de 2017!
  • Lo mismo ocurre con la mirada de actriz glamurosa que las fashionistas intentan imitar actualmente: Lancôme y Olympia LeTan han interpretado el look a su manera, en una versión burdeos iridiscente especialmente sexy y audaz.
  • Y por último, el rosa. El color favorito de Olympia Le-Tan, estrella de los mejores looks de maquillaje de la pasarela, aquí brilla de una manera especial. Alegre, centelleante, luminoso, despierta las mejillas, dándoles un aire baby doll para evocar el universo retro-girly de una creadora que sabe resucitar los looks clásicos como nadie.

Olympia Le-Tan y Lancôme desvelan un objeto de coleccionista increíblemente deseable: la primera palette de maquillaje que imita perfectamente a los minaudières en forma de libro de la diseñadora. Igual que los bolsos de mano en los que se inspira, esta palette única está adornada con bordados de algodón, simbolizando la portada de un libro antiguo. Un libro imaginario, en realidad. ¿Su título? «Olympia’s Wonderland», por supuesto. ¿Su dibujo?

El emblemático ángel de la colección en una nube, hojeando una novela mientras vuelan las páginas a su alrededor. ¿Y los colores? Rosa y más rosa, el color fetiche de Olympia Le-Tan, en un sutil arcoíris de tonos que van del morado al rojo carmín. En un último toque de sofisticación, los bordes están destacados en dorado, como las obras más preciosas de la literatura. En su interior, un colorete, una sombra de ojos y unas barras de labios nos transportan al glamour de los 50 con un giro ultra-contemporáneo.

Un importante detalle a destacar: cada uno de estos tonos es una versión actualizada de los colores elegidos por Olympia Le-Tan entre los archivos de Lancôme. Llevan, por tanto, su nombre y su fecha original. 7 Para los ojos, cuatro sombras se unen para crear un smoky eye color ciruela con toques metálicos: Gris Argent 1988, un color acero reluciente, Brun Nacré 1965, un topo ligeramente iridiscente, Paradis 1956, un burdeos profundo, y Nommé Désir 1971, un tenue blanco.

Hay cierto matiz retro en esa palette, pero con una textura de última generación. Estas sombras cremosas y altamente pigmentadas se funden en el párpado y garantizan un look intenso de larga duración.

Para las mejillas… por supuesto, ¡el rosa! Un colorete, adornado con un lazo inspirado en una polvera de 1950 de Lancôme, extiende en la piel sus pigmentos hot pink para crear el rubor delicado y resplandeciente de una baby-doll moderna… ¡Irresistible!

Y por último, los labios son el centro de todas las miradas. Sobre una base universal fijadora de color se superponen cuatro lip powders: tonos de labios que reinventan el efecto empolvado de antaño gracias a una textura aterciopelada y luminosa. ¿Los colores? El violeta frio de Rouge de Rose 1955, el rosa vintage de Couture 1962, el cereza de Anémone 1959, y el rojo resplandeciente… Olympia 1980, auténtica declaración de belleza y estilo.


API Agencia Prensa Internacional


 

Mar Barbero

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Titulada Superior en Danza Clásica y Danza Española por el Real Conservatorio, lleva más de 30 años en el mundo de la Comunicación.

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