TERAPIA CAPILAR STYLPRO

Mar Barbero de Zubillaga.

Cómo recuperar la melena después del verano con terapia LED


Victoria Jane Hiscock, educadora clínica de STYLPRO y especialista en fotobiomodulación; y Tom Pellereau, ingeniero y fundador de la firma británica, explican qué necesita el cabello a la vuelta del verano y cómo incorporar la terapia LED con criterio.

Sequedad, encrespamiento, pérdida de brillo, color alterado, sensibilidad… Los “daños colaterales” de las vacaciones van mucho más allá de unas puntas castigadas. Y, con el otoño a la vista -una de las épocas del año en las que la caída suele hacerse más evidente-, la recuperación capilar cambia de estrategia y dirige también la atención hacia el cuero cabelludo.

Durante años, el cuidado capilar se ha construido casi exclusivamente en torno a la fibra: reparar, nutrir, sellar, proteger el color. Tras el verano, la factura resulta especialmente visible -deshidratación, mayor porosidad, pérdida de elasticidad y volumen, frizz, oxidación del tono y rotura-, pero la nueva generación del haircare está ampliando el punto de partida.

El término es scalpcare -cuidado del cuero cabelludo- y detrás hay algo más que una nueva categoría beauty: trasladar a la raíz el grado de sofisticación que llevamos años aplicando al rostro. Exfoliantes, sérums específicos, masaje y fotobiomodulación amplían una estrategia que atiende tanto a la melena como al entorno del folículo piloso.

“Durante mucho tiempo hemos concentrado prácticamente toda la rutina en la fibra. Lo interesante ahora es entender que esta tiene unas necesidades y el cuero cabelludo, otras. No se trata de sustituir un cuidado por otro, sino de ampliar la estrategia y empezar desde el origen”, explica Victoria Jane Hiscock.

Porque no todo el pelo que encontramos en el cepillo responde al mismo fenómeno. “La rotura sucede en el tallo; la caída implica el desprendimiento desde el folículo”. Una diferencia especialmente pertinente cuando se acerca el otoño y el efluvio estacional puede hacerse más perceptible.

“La estacionalidad existe, pero no debería servir para normalizar cualquier caída. Si aparece de forma brusca, intensa o localizada, persiste o se acompaña de dolor, lesiones, picor o descamación, el siguiente paso es consultar al dermatólogo”, puntualiza Victoria.

“La vuelta de vacaciones tampoco exige declarar el estado de emergencia capilar. Recuperar hidratación y lípidos, dar una tregua al secador y las planchas, sanear las puntas cuando lo necesiten y descansar de recogidos demasiado tirantes puede ser suficiente para empezar. A partir de ahí, y no al revés, entra la tecnología: como un gesto más dentro de una rutina bien elegida, no como sustituto de ella”, concluye.

La fotobiomodulación lleva años utilizándose en el ámbito profesional y ahora gana terreno en el cuidado capilar doméstico. Pero que un aparato emita luz roja -o acumule cientos de LED- no basta para valorar su tecnología.

Entre nanómetros, irradiancia y fluencia, conviene aprender a leer la ficha técnica. “Más LED, más colores o más potencia no significan necesariamente mejores resultados. En fotobiomodulación importa el equilibrio entre longitud de onda, irradiancia, dosis, tiempo de exposición y distribución de la luz”, explica Tom Pellereau.

STYLPRO Root Renew Red Light Hairbrush

El más específico -y también el más fácil de incorporar al día a día-. Root Renew combina luz roja LED de 655 nm, vibración de masaje y cerdas flexibles de silicona que se adaptan al contorno de la cabeza para trabajar directamente sobre el cuero cabelludo.

Una nueva generación de cepillos beauty-tech que convierte un gesto cotidiano en un ritual de scalpcare enfocado en favorecer un entorno saludable para el folículo y mejorar el aspecto del cabello desde la raíz.

Y hay cifras detrás: en un estudio cosmético de usuarios realizado en Reino Unido durante ocho semanas (n=35), STYLPRO registró un aumento del 42 % en el grosor del cabello y el 80 % de los participantes afirmó percibirlo más grueso.*

STYLPRO Wavelength Pro 5-in-1 LED Mask

La opción multitarea lleva más lejos el concepto. Su diseño flexible permite transformar la máscara facial en un dispositivo para el cuero cabelludo y reúne 548 LED y cuatro longitudes de onda -415, 633, 655 y 830 nm-, además de un modo Hair Care específico de 15 minutos.

En este programa, la firma declara 84 mW/cm² de irradiancia y 75,3 J/cm² de fluencia: la potencia luminosa que recibe la superficie y la dosis de energía administrada durante el ciclo, respectivamente.

Mar Barbero

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Titulada Superior en Danza Clásica y Danza Española por el Real Conservatorio, lleva más de 30 años en el mundo de la Comunicación.

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