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SEX EDUCATION


(Peligro de Spoilers)

 ¡Feliz fin de examenes Readers! (Para los que aún no habéis acabado, que la suerte esté siempre de vuestra parte). Y, para los afortunados, vamos a celebrarlo con una crítica de una de las nuevas series de Netflix: Sex Education.


Voy a confesar que cuando empecé a verla estaba un poco asustada ( el nombre lo dice todo) y a pesar de que es, francamente MUY BESTIA, también voy a decir que es probablemente una de las mejores series de nuestro tiempo que he visto. Puede que yo sea exagerada pero es que en Sex Education… TODO LO HACEN BIEN.

Así para haceros un poco resumen de la trama, la historia se centra en la vida de Otis, un chico de 16 años que está reprimido sexualmente y el cual tiene una madre que es básicamente sexóloga y que le da al tema pero bien (ES GILLIAN MOORE, YA SOLO POR ESO HAY QUE VERLA). Está graciosa la cosa. El caso es que Otis es, junto con su mejor amigo Eric ( qué maravilla de personaje, ahora entraremos con él) un don nadie en su instituto. Pero todo eso cambiará cuando, sin querer, Otis le da un consejo a uno de los mayores chulos del instituto ( hijo del director, no se lo pierdan) que hará que este pueda funcionar bien en la cama con su novia. Es entonces cuando a Maeve Wiley (otra maravilla de personaje) se le ocurrirá la idea de montar un negocio en el cual todos los chicos y chicas del instituto puedan contarle a Otis sus problemas sexuales para que este les ayude. En definitiva, que se convierta en su sexólogo particular.

A pesar de que esta serie puede caer en los típicos clichés de siempre, lo bien hecha que está y el carisma de la mayoría de sus personajes hacen que te importe un comino caer en la típica historia del chico marginado. Sex Education refleja de una manera realista temas tan delicados como el aborto, la homofobia, el machismo y la desinformación de los adolescentes en cuanto al sexo, y los trata TAN bien que me dan ganas de hacerles un monumento a sus creadores. Todo lo hace en un tono de comedia verde típica inglesa y con un estilazo rollo años ochenta que te engancha desde el principio. Además, a quién voy a engañar, tiene tanto salseo que no pude evitar ver un capítulo tras otro. Y eso que estaba de exámenes. A veces te odio, Netflix.

Pero sin duda, lo que más me ha gustado de esta serie son sus personajes. El trabajo que hacen los actores es increíble, y les coges tanto cariño que se te llegan a poner los pelos de punta en algunas escenas. Otis, aunque sea un pringado típico de película americana, es tan torpe y tan tierno que te dan ganas de abrazarlo. (SPOILER) La cara que se le queda cuando Maeve acepta salir con Jackson delante de todo el instituto me rompió el alma. Qué buena interpretación de Asa Butterfield. También me quedé loca con Maeve y su fuerza para afrontar todos los problemas que se le vienen encima ella sola. Mi favorita, sin duda. Aunque si tengo que ser objetiva, diría que el mejor personaje de todos, es Eric. Un personaje homosexual al que le gusta vestirse de mujer de vez en cuando, maquillarse y ser él mismo a pesar de que todo el mundo le trata mal y se burla de él. (SPOILER) Juro que casi se me paró el corazón cuando vuelve del concierto vestido de mujer él solo y esos tíos le empiezan a gritar desde el coche. Me dio una angustia y se me quedó un mal cuerpo terrible. Flipante lo bien que lo hace Ncuti Gatwa. Es desgarrador.

(AHORA SÍ QUE SÍ HAY SPOILERS FUERTES, NO SIGAS LEYENDO SI QUIERES VER LA SERIE)

Sex Education además nos da escenas y frases tan maravillosas como el aborto de Maeve y el “ es mejor no ser madre que ser una mala madre”. O el “no es no” de Otis a ese chico que está acosando a su crush. O el momento de apoyo entre todas las chicas del instituto con el It´s my vagina! Icónico. Y la fantasía de relación de Eric y su padre, y cómo este le apoya incondicionalmente a pesar de todo. Podría nombrar más momentos épicos, pero entonces prácticamente tendría que transcribir la historia, y no tengo espacio.

Puede que esta serie no sea un Stranger Things o Juego de Tronos, pero es fresca, divertida, da visibilidad al colectivo LGTB, trata temas muy importantes de la actualidad y su elenco es increíble. Tanto, que deberíais cerrar ya este artículo y poner Netflix para verla YA.

Soy una influencia horrible, lo siento. Pero valdrá la pena.


Mika Mellark.


 

Mar Barbero

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Titulada Superior en Danza Clásica y Danza Española por el Real Conservatorio, lleva más de 30 años en el mundo de la Comunicación.

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