ANTONIO GADES, ES FUEGO


El Teatro Real inauguró su temporada de danza con el estreno de Fuego, coreografía de Antonio Gades inspirada en El amor brujo, de Manuel Falla, y última colaboración del artista con el director de cine Carlos Saura


Interpretada por la Compañía Antonio Gades, se ha querido rendir homenaje también, al recientemente desaparecido Gerardo Vera, creador del espacio escénico y el vestuario de esta producción, por el que obtuvo el Goya en 1987 en la versión cinematográfica.

La Compañía Antonio Gades, dirigida artísticamente por Stella Arauzo, contó con 26 artistas en escena, entre músicos y bailarines, con Esmeralda Manzanas (Candela), Álvaro Madrid (Carmelo), Juan Pedro Delgado (El espectro) y Raquel Valencia (La hechicera) en los papeles protagonistas, y los cantaores Sara Salado, Alfredo Tejada, Enrique Bermúdez ‘Piculabe’ y Aser Giménez y los guitarristas Antonio Solera y Basilio García, en la partes de música flamenca. Los fragmentos orquestales fueron interpretados por la Orquesta Titular del Teatro Real bajo la dirección de Miquel Ortega.

Fuego, nace en 1989 como encargo del Teatro de Châtelet de París y tiene el más puro sello Gades: “volver a la tradición si se quiere evolucionar”.

Se trata de una obra de transición entre los ya míticos montajes de Carmen y Fuenteovejuna, en la que se encuentran algunos recursos creados por el artista que por poco vistos nunca fueron repetidos y que constituyen, hoy en día, una sorpresa que hace que la obra mantenga su frescura.

La Compañía Antonio Gades es, desde su creación, uno de los grandes puntales de la Danza Española y Flamenca.

Basada sobre el repertorio del legendario coreógrafo y bailarin, hace gala de ser una escuela particular definida por el Maestro, que la diferencia del resto de formaciones españolas.

Actualmente, la compañía, bajo la dirección artística de Stella Arauzo, entremezcla varias generaciones de artistas que hacen posible la transmisión directa de las líneas que caracterizan la escuela gadesiana: un lenguaje estético y depurado, a la vez que arraigado en las tradiciones y la cultura del pueblo español.

Gades hizo de la danza española un estilo universal con una amplísima capacidad expresiva que le permite llevar sin palabras, a todos los rincones del mundo, obras clásicas de la literatura mundial como Bodas de sangre de Federico García Lorca o Fuenteovejuna de Lope de Vega, sin olvidar la Carmen que firmó junto a Carlos Saura y que ha quedado como referencia del mito español por excelencia.

Desde su refundación, la Compañía Antonio Gades ha vuelto a pisar importantes escenarios España, tales como el Teatro Real, Liceo, Lope de Vega, Principal, Maestranza, Calderón, Arriaga, Campoamor. También ha continuado llevando el arte española a los públicos de ciudades y capitales de Rusia, China, Japón, Inglaterra, EEUU, Francia, Italia y Turquía.

La Fundación Antonio Gades es una institución privada, sin ánimo de lucro, que tiene encomendados el mantenimiento, el cuidado y la difusión de la obra del coreógrafo y bailarín español. A tal fin, custodia y cataloga los fondos de un importante archivo documental relacionado con su vida artística, supervisa la reconstrucción de sus coreografías y edita publicaciones que profundizan en su obra. Además, promueve un importante programa pedagógico destinado a potenciar el conocimiento y el aprecio de la Danza Española y el Flamenco. Fundada en 2004 por el propio Gades, la Fundación está actualmente dirigida por su viuda, Eugenia Eiriz, que trabaja para el cumplimiento de los fines fundacionales con el apoyo de su cercano colaborador Josep Torrent y bajo la presidencia de María Esteve, actriz e hija mayor del maestro y Pepa Flores.

En 2019, la Fundación Antonio Gades recibe la Medalla de Oro de la Academia de las Artes Escénicas de España por su «magnífica labor de conservación y promoción de la memoria del gran maestro de la danza española Antonio Gades».

Como si hubiera resucitado entre las llamas, el genial bailarín y coreógrafo, nos hace viajar a Granada, con toda su magia y embrujo. El Rocío, el duende y las tradiciones de los gitanos del Sacromonte, que inspiraron a Manuel de Falla en su  genial partitura, y que más tarde Gades y Saura retomaron para su particular versión entremezclando con ella el flamenco en vivo.

Un auténtico lujo y un soplo de aire fresco para los tiempos que vivimos.


Mar Barbero de Zubillaga    (Fotos: Javier del Real)


 

Mar Barbero

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Titulada Superior en Danza Clásica y Danza Española por el Real Conservatorio, lleva más de 30 años en el mundo de la Comunicación.

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