¿HACEMOS EL GANSO?


Hacer el ganso Es hacer o decir tonterías para causar risa…


Si todavía no sabes por qué  El Ganso, se llama así, la Real Academia de la Lengua Española te lo explica con esta definición. Y es que la diversión, el sentido del humor y el optimismo, son tan importantes para la firma como el trabajo artesanal, la calidad de los materiales o el cuidado, casi obsesivo, por los detalles.

Hay que reconocer que, la sobriedad y la corrección no van con ellos. Por eso, desde que echaron a volar en 2004, se dedican a diseñar calzado, ropa y complementos que subrayan la singularidad de cada uno por encima de las modas pasajeras.

En El Ganso replantean las fórmulas clásicas en busca de soluciones inesperadas. Como no se puede dar instrucciones a los espíritus inconformistas, no creen en outfits preestablecidos ni en normas de etiqueta. Sencillamente viven la vida sin manual de instrucciones, y prefieren la autenticidad a la tendencia del momento.

Pero les faltaba algo: trasladar su forma de ver la moda y la vida al mundo de las fragancias.

La firma se estrenó en el siempre evocador universo de los perfumes, con cuatro composiciones masculinas elaboradas por maestras perfumistas de primer nivel y que se convertirán, al instante, en esos amigos que te entienden sin necesidad de palabras y con los que te comunicas con una simple mirada. La colección está formada por cuatro colegas con personalidades muy distintas, pero que comparten una misma filosofía vital, en la que renunciar a esos pequeños placeres diarios que ponen color a la vida no es una opción.

A cada uno el suyo. Y es que son precisamente sus diferencias las que más los unen.

Hero, para  vivir la vida como una aventura. Friday Editión, para disfrutar del fin de semana, a tope. After Game para los momentos más deportivos y Bravo Monsieur para los instantes más auténticos y sofisticados.

Y es esa sensación única de estar entre colegas diferentes, lo que les sirve de inspiración para crear sus primeras fragancias.

Eso sí, como gansos que son, viven con sus propias reglas y con sus propios códigos olfativos, consiguiendo convertir un día cualquiera, en un día ganso.

Sus frascos, inspirados en los de los perfumes clásicos, tienen formas redondas que transmiten una sensación amigable, como de conocerse desde hace mucho tiempo, pero con el toque actual y la elegancia desenfadada, marca de la casa. El cristal transparente permite apreciar su contenido, de la misma manera que podemos ver el interior de un amigo sólo con mirarlo a los ojos. El punto vintage lo ponen los logos con los nombres de las fragancias.

Este otoño/invierno….te apuntas a hacer EL GANSO?


Mar Barbero de Zubillaga


 

Mar Barbero

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Titulada Superior en Danza Clásica y Danza Española por el Real Conservatorio, lleva más de 30 años en el mundo de la Comunicación.

Sin comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.