DISNEYLAND PARIS, MAGIA PARA UNOS, ABUSO PARA OTROS…

Mar Barbero de Zubillaga.

Y es que los sueños, a veces, pueden convertirse en pesadilla!!!


Hace 100 años, Walt Disney creó un parque temático con la filosofía de hacer los sueños realidad. Un lugar mágico en el que olvidarte de todo lo exterior y sentirte en un mundo ideal…

Actualmente, el marketing y el afán recaudatorio de quienes dirigen la compañía, hace que, en ocasiones, la magia, no sea la que esperábamos. Y os vamos a contar nuestra experiencia…

Cuando decidimos realizar un reportaje de Disneyland París, como propuesta para las vacaciones de Semana Santa, (ya habíamos realizado otros en años anteriores) lo primero que hicimos fue planificar el viaje, reservas de avión, traslados, hotel, entrada a los parques, etc… (procurando que no fueran fechas festivas ni de vacaciones para evitar aglomeraciones). Hasta ahí, bien…

El segundo paso, fue contactar con el departamento de prensa de Disney España, para que nos dieran información y asesoramiento en el parque (primera decepción).

Después de esperar varios días sin obtener respuesta, contactamos con los responsables en París (que nos remitieron, de nuevo, a las oficinas de Madrid, las cuales nos respondieron adjuntándonos los mismos enlaces de Disney que puede obtener cualquier usuario) y que, obviamente, ya teníamos (gracias A.A por tan valiosa información e inestimable ayuda a tus compañeros de prensa). Por este motivo, contactamos de nuevo con la oficina en París, y nos indicaron otros enlaces exclusivos para prensa.

Pues bien, aunque muy decepcionados por el trato recibido, llegamos a destino y, de nuevo, complicaciones. Colas infinitas para pasar los controles (que sin duda, por seguridad, son necesarios) y más colas para acceder a las instalaciones. Pero, después de la peregrinación,  Voila!, nos encontramos con la MAGIA, con mayúsculas!!! Escenario espectacular, tiendas maravillosas y el Castillo de la Bella Durmiente de fondo. La cosa empezaba a arreglarse…

Ahora tocaba visitar las atracciones pero, como no habíamos adquirido el pase “priority” (90 € por persona y día) una vez más, nos dimos de bruces con las temidas colas, a las que ya nos íbamos acostumbrado. De 30 a 90 minutos de espera (siempre superiores de lo que indica la app,). Pero, lo peor fue que,  en numerosas ocasiones, por “problemas técnicos” te hacían coger las de Villadiego, y darte la vuelta, sin disfrutar de la atracción. Eso sí, con un “desolé”, o “ sorry, sorry” que han sido las palabras que más hemos escuchado en 3 días. Pero,  ¿cómo le explicas a un niño que lleva tanto tiempo esperando que no puede montar en una atracción por “problemas técnicos”? Vale, son cosas que pueden pasar, pero, ¿en cinco atracciones diferentes en el mismo día? Por lo menos, podían dejarte pasar cuando lo arreglaran. Pues no, había que volver a la casilla de salida…

Otra de nuestras decepciones fue el encontrarnos con varias zonas que están cerradas por “reforma” (El Reino de Frozen, la atracción de Buscando a Nemo, El tren de la mina, el Barco Pirata…). En definitiva, que los amantes de Elsa, Anna, Dory , Wendy, Peter Pan y otros personajes famosos, se tenían que conformar con verlos en los desfiles o en algún espectáculo (siempre y cuando hubieran pagado una reserva previa, con coste adicional) o esperar de nuevo en colas infinitas (y rezar para tener sitio).

En cuanto al tema de las comidas, las webs de Disney te aconsejan reservar previamente. Pero claro, cada vez que lo intentas, ya está todo completo y te derivan a otros restaurantes que, una vez más, te hacen esperar más colas, lo mismo que en las casetas de helados, refrescos o chucherías…

Afortunadamente, gracias a la ayuda de nuestras colegas francesas, tuvimos oportunidad de reservar (previo pago de su importe, por supuesto, ya que en ningún momento hemos pretendido ir “ by the face” ) Los precios son de 50€ adulto y 40€ el niño por un desayuno con personajes. Pues bien, a pesar de la reserva, tuvimos que esperar a la intemperie 30 minutos, (entramos a las 10’05,)y nos dicen que a las a las 11h cierran el restaurante….DESOLÉ!!! Bueno, al fin y al cabo, íbamos a disfrutar de un desayuno con los personajes más emblemáticos (aunque, para nuestra sorpresa, ni Minnie, Mickey, Goofy, Pluto ni ninguna princesa apareció por allí…). Eso sí, Smee, Garfio, Igor, Tiger, Pinocho y Geppeto, fueron encantadores y con una paciencia infinita…

Otra cosa que nos llamó mucho la atención (para mal) fue que, a pesar de que el parque está abierto hasta las 21:00, muchas atracciones echan el cierre a las 18:00…what? Y, a las 20:00 (noche cerrada) con poquísima luz artificial y sin posibilidad de subir a la mayoría de las atracciones porque ya estaban “closed”, para preparar el espectáculo nocturno (por cierto, ESPECTACULAR)

Capítulo aparte merece el personal del parque que, en su mayoría, son bastante desagradables y nos dirigían a un lado y a otro, como si fuésemos un rebaño y a grito peláo (afortunadamente, para compensar, había trabajadores españoles atentos y encantadores)

Los baños, bastante deficientes; sucios, escasez de productos, con las fuentes para beber cerradas,  y sin espejos, (por una razón bien estudiada para que el público no se entretenga y salga más rápido). Madre mía, ¡donde vamos a llegar con tanto estudio de mercado!

Y es que, ninguna de estas contrariedades nos había pasado en las siete veces anteriores que habíamos visitado el parque. Se conoce que, como ahora tienen los visitantes asegurados y no dejan de aumentar, ya no piensan tanto en su FELICIDAD!!!

Y, la verdad es que, después de leer en la página de Disney somos la compañía más admirada del mundo, por la integridad de nuestra gente y la manera en que nos conducimos como ciudadanos del mundo, así como por la calidad de las experiencias únicas de entretenimiento que ofrecemos….nuestra misión es conducir nuestro negocio y crear productos de manera ética y fomentar la felicidad y el bienestar de los niños y las familias…, se nos ocurre hacerles una sugerencia; cambiar la imagen corporativa de MICKEY por la del TÍO GILITO que sería mucho más representativa!!!

En fin, que a pesar de que hubo muchas cosas que no nos gustaron y que no  reflejan en absoluto lo que nos venden en las promociones, no cabe duda de que Disneyland Paris es un lugar mágico en el que hay un trabajo magnífico de muchos profesionales y que merece la pena visitar, sobre todo por ver las caras de los niños que, ni se imaginan lo que hay detrás de este gran emporio.

Así que, si tienes programado un viaje a este parque, recuerda que, para disfrutar de su Magia (en mayúsculas) vas a tener que triplicar tu presupuesto.

Bon voyage!!!

Mar Barbero

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Titulada Superior en Danza Clásica y Danza Española por el Real Conservatorio, lleva más de 30 años en el mundo de la Comunicación.

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