ÓLE TÚ!!!


Si no eres deportista pero quieres estar en forma… bailar es la mejor de las alternativas


Lento, rápido, moderno, clásico, sensual, racial o exótico, todos los ritmos sirven para hacer ejercicio al tiempo que te diviertes, conoces gente y te liberas del estrés. No importa la edad ni la condición física. Tampoco que seas perezosa o que no tengas tiempo. Tienes bailes para todos los gustos y necesidades. Sólo es necesario querer y elegir el ritmo que más te guste.

Hoy vamos a hablarte del Flamenco ¿te apuntas?

El baile flamenco es por sus raíces, por su belleza plástica y por la variedad de su técnica, uno de los bailes más reconocidos en el mundo entero. Es sin duda una actividad perfecta para la mujer porque se trabaja, en perfecta armonía, cabeza, tronco, brazos, manos, piernas y pies. Arte, pasión, entrega, sensualidad, raza y sentimiento se dan cita en sus diferentes “palos” (tipos de baile) para expresar alegría, pena, deseo, amor… Aunque su origen es árabe y data de muchísimos siglos, los denominados bailes “tauro-flamencos” (imitaban las diferentes suertes de la lidia) aparecieron hace más de 100 años. Actualmente, los ritmos más conocidos son los de carácter alegre (rumbas, sevillanas, alegrías, etc.) desgarrados (soleá, tientos, peteneras…) y los de inspiración sudamericana (guajiras, colombianas, tangos…).

A mediados de los ochenta surgió el “boom” de las sevillanas, gracias a que políticos, empresarios, aristócratas y artistas las pusieron de moda. No obstante, tenemos que decir que no son un baile fácil y que es preferible empezar con ritmos más sencillos como las rumbas o los tanguillos.

¿PARA QUÉ ES BUENO?

Mueves todas las partes del cuerpo. Con el “zapateao” trabajas los gemelos y los cuádriceps. El braceo tonifica y fortalece las extremidades superiores. Los giros y los movimientos de la pelvis afinan la cintura. Las castañuelas te hacen ejercitar las articulaciones de muñecas y dedos. Trabajas el sentido del ritmo. Aprendes a escenificar “palos” alegres, dramáticos, pasionales,..

¿CUÁNTAS VECES DEBO PRACTICARLO?

Con dos clases semanales tienes suficiente, pero no estaría mal que practicaras los bailes más populares en la disco o con los amigos.

¿PARA QUIÉN ESTÁ RECOMENDADO?

Para todas las mujeres sin excepción. Jóvenes, mayores, con salero, sosas o incluso patosas pueden aprender a bailar rumbitas, sevillanas o hasta unos fandangos. Además.¡ zapateando o dando palmas se descarga muchísima adrenalina!

¿QUÉ DIFICULTAD TIENE?

Depende de los bailes, pero si empiezas por las rumbas no tendrás ningún problema.

¿CUÁNTAS CALORÍAS CONSUMO?

De 350 a 450 Kcal/ hora

¿QUÉ ME PONGO?

Body o camiseta, falda de ensayo larga y con vuelo, zapatos de tacón y castañuelas.

Mar Solo, titulada en baile clásico y español y directora de su propia escuela, lleva 35 años dando clase y, aunque reconoce que el baile flamenco ha tenido altibajos, se encuentra muy valorado en la actualidad. No sólo porque forma parte de nuestra cultura sino también por sus valores terapéuticos físicos y mentales. “Cuando bailas flamenco tienes tantas cosas que controlar que te olvidas del entorno o de los problemas que hayas tenido antes de la clase. Es como si se produjera un paréntesis en tu vida. Se disfruta tanto, que los beneficios terapéuticos se multiplican”

Pero si quieres algo menos folklórico puedes optar por los bailes urbanos, (funky, hiphop…)o por el country, jazz musical, contemporáneo….tienes miles de opciones!

Y si, además de bailar, quieres tener un aporte de cológeno, ácido hialurónico y magnesio….ARKOFLEX COLÁGENO de los laboratorios ARKOPHARMA.


Mar Solo Danza / tel: 630.94.30.50 / http://marsolo.es

 

Mar Barbero

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Titulada Superior en Danza Clásica y Danza Española por el Real Conservatorio, lleva más de 30 años en el mundo de la Comunicación.

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