
¿Qué sería de una fiesta de Todos los Santos sin los tradicionales buñuelos?
El dulce más típico de la temporada otoñal ha ido ganando fieles con el paso de los años, gracias especialmente a la popularización de los rellenos de todo tipo.
Tradicionalmente, los buñuelos que se preparaban en las casas consistían sólo en la masa bien frita, espolvoreada con azúcar y en ocasiones con canela, es decir, los conocidos como buñuelos de viento. Más tarde, las pastelerías empezaron a incorporar algunos rellenos dulces, principalmente crema pastelera, nata montada, cabello de ángel, chocolate o trufa, y con ello, lograron convertirse en uno de los postres de temporada más consumidos en España por estas fechas.
En Levadura Madre, los preparan a diario siguiendo la receta tradicional, para rellenarlos luego de crema, nata montada o chocolate, también los que más se venden y más gustan: “El secreto para que el buñuelo quede fino, esponjoso y poco aceitoso es tener cuidado en trabajar bien la masa y freír en aceite bien caliente” – nos comentan sus pasteleros. “Una vez fríos, se rellenan con una manga pastelera. Tienen que quedar gorditos, bien llenos, pero con cuidado de que no se rajen o se rompan por haberlos cargado demasiado”
Feliz día de los Santos…y de los buñuelos!!!
MAZY